15/10/2026
Hoy me ha venido a la memoria aquella época tan bonita y creativa que vivimos juntos, en familia. 🤍
Hace más de 25 años lanzamos nuestro primer belén magnético: «Belén Mágico Artesano». Mis padres llevaban la empresa y yo, jovencita, justo empezaba a trabajar en ella. La familia también formaba parte de aquel día a día: hacíamos muchísimas cosas artesanas, a mano, y había faena para todos.
Nuestro primer taller estaba en la parte de arriba de nuestra masía. Aún no teníamos el nuevo y, cuando volvíamos de Intergift, en IFEMA, cargados de pedidos, el trabajo continuaba después de cenar en la cocina de casa, con el fuego a tierra encendido.
Unos pintaban las figuras, otros pegaban los imanes y otros preparaban cada bolsita con su solapa… Muchas noches nos daban las tantas para poder entregarlo todo a tiempo.
A veces compramos un producto sin imaginar lo que hay detrás. En aquellas bolsitas había horas de trabajo, el esfuerzo de mis padres y una familia entera poniendo sus manos y su ilusión.
Internet ya existía, pero había pocas webs y las plataformas no formaban parte de nuestro día a día. En la feria nos encontrábamos cara a cara con los dueños y las dueñas de aquellas bonitas tiendas que confiaban en nosotros para preparar su Navidad.
Muchas de ellas, por desgracia, ya no existen. Las recordamos con cariño y agradecimiento: nos ayudaron a crecer y forman parte de que La Lluna siga aquí.
Por eso creo que debemos ser conscientes de dónde compramos. Apoyar al pequeño comercio y al pequeño fabricante ayuda a conservar también el trato cercano, los oficios y las historias de quienes están detrás.
¡Qué maravillosos fueron aquellos años! Todo cambia: la vida, nuestra forma de trabajar, la tecnología… Nosotros también seguimos avanzando. Pero lo que vivimos juntos siempre será nuestro. Esos recuerdos tan bonitos nunca nadie podrá quitárnoslos. 🤍
¿Os gustaría que volviéramos a hacer este belén con las nuevas técnicas, pero con el mismo cariño de entonces?
Imagen recreada a partir de nuestros recuerdos.