30/09/2026
La construcción Inca es misteriosa, sensible y bella.
Dejando de lado teorías que hablan de piedras moldeables como la plastilina, Machu Picchu, Ollantaytambo y otros enclaves arqueológicos prueban la importancia del emplazamiento en tiempos donde la defensa de las ciudades era crucial, la trascendencia del control climático en el cultivo, la tozudez de la canalización y abastecimiento de agua y la importancia de la geometría en la escala del andén (bancal) y el corte de los sillares.
La irregularidad de estos últimos (una sinfonía de ángulos y encuentros improbables) deja preguntas sin responder.
Desde los ojos del siglo XXI se diría que las primeras decisiones geométricas eran el resultado de respetar la propia singularidad de la primera piedra, y las demás se iban tallando para responder a esa piedra angular inca.
La finura del encuentro es sencillamente extraordinaria.