22/10/2026
Original de:
La decoración de la mesa del banquete de Estado en el Castillo de Windsor para recibir al sultán de Omán, Haitham bin Tarik, destacó por un despliegue extraordinario de simbolismo histórico, opulencia británica y profundos guiños diplomáticos hacia la cultura omaní.
Elementos clave de la decoración y el servicio de mesa
• La gran mesa de caoba: Se dispuso una imponente mesa presidencial de 47 metros de longitud, pulida meticulosamente para la ocasión.
• Granadas del árbol del príncipe Felipe: Frente a los asientos del rey Carlos III y el sultán de Omán, la base del candelabro central de plata dorada se adornó con vistosas granadas rojas frescas. Estas frutas fueron recolectadas directamente de un árbol plantado por el difunto duque de Edimburgo hace más de 50 años en las terrazas del castillo. Su uso sirvió como un homenaje familiar y un símbolo tradicional de bienvenida en Oriente Medio.
• Diseño floral silvestre: A lo largo de toda la mesa se colocaron cientos de arreglos florales en tonos rosas, morados y rojos, utilizando dalias, asteres, lirios de Guernsey y bayas de serbal recolectadas de los propios jardines reales.
• Cubertería y vajilla histórica: Se vistió la mesa con el histórico Gran Servicio encargado originalmente por Jorge IV, compuesto por piezas de plata dorada. Cada servicio individual contaba con un despliegue milimétrico de cuchillos, tenedores y cinco copas de cristal dispuestas con precisión.
• El monograma real en la sal: Como un detalle inédito bajo el reinado de Carlos III, la sal dispuesta en la mesa de los invitados llevaba estampado de forma individual el monograma o cifrado del rey.